Legislación Nacional

DECRETO 12941/1943

MARINA MERCANTE

Estatuto de la Flota Mercante del Estado

del 29/10/1943; publ. 15/11/1943

Considerando:

Que la Administración General de la Flota Mercante del Estado, constituye un organismo que dotado de un importante patrimonio, perteneciente en definitiva al Estado, necesita para garantía del mismo, para el regular y normal desenvolvimiento de sus actividades y para el superior beneficio del país, finalidad primordial de su creación, un estatuto orgánico que rija su existencia;

Que, el referido organismo debe estar dotado de las facultades indispensables para desarrollar sus actividades con la agilidad y celeridad de una empresa comercial, condiciones ineludibles de su existencia y prosperidad, y al mismo tiempo tener la suficiente flexibilidad, para que, como toda explotación marítima, pueda desenvolverse dentro de la competencia internacional, que es la característica fundamental de dicha industria;

Que por tratarse de una entidad del Estado, no debe estar desvinculada de la Administración del mismo, mediante una libertad que podría ser perjudicial a sus finalidades propias, por lo que su órgano directivo debe concentrar ante el Poder Ejecutivo la responsabilidad que es inherente al desempeño de toda función administrativa,

Por ello,

El presidente de la Nación Argentina en acuerdo general de ministros decreta:

Art. 1.– La Administración General de la Flota Mercante del Estado, organismo dependiente del Ministerio de Marina, se regirá por las disposiciones del presente decreto.

Art. 2.– La Administración estará a cargo de un administrador general, que será un oficial superior de la Armada, nombrado por el P.E., y además, tendrá: Un gerente general, un inspector técnico general y un contador general, que también serán nombrados por el P.E. El administrador general es el representante legal de la Administración.

Art. 3.– Corresponde a la Administración General de la Flota Mercante del Estado:

1) Todas las atribuciones de las personas jurídicas, con las limitaciones del presente decreto;

2) Entender en todo lo referente a la explotación de los buques mercantes de propiedad de la Nación o que ésta tuviera arrendados de o a terceros;

3) Proponer al ministro de marina el nombramiento del personal administrativo;

4) Nombrar y remover al personal embarcado;

5) Tener a su cargo directo la parte económico-financiera de la Flota Mercante del Estado, y disponer, “ad referendum” del P.E., la inversión de las cantidades que vote el Congreso;

6) Someter anualmente al P.E. el presupuesto general de gastos de la Flota Mercante del Estado y el de explotación, incluyendo el costo de las nuevas embarcaciones que sea necesario incorporar en el mismo período, así como la estimación aproximada del producido de la flota y reservas para:

a) Servicio de intereses, compensación de uso y amortización de las sumas que se adeudaren en concepto de adquisición de buques;

b) Renovación, conservación y reparación de los buques de la flota, y adquisición de nuevos barcos para la misma;

c) Formación de un fondo de seguro de los buques, personal, carga y demás implementos pertenecientes a la Flota Mercante del Estado, siempre que no fuere más conveniente contratar estos seguros con compañías privadas;

d) Formación de un fondo de seguros de cargas de terceros, que transporten los buques de la Flota Mercante del Estado, cuando el costo de las primas de seguro llegara a afectar el desarrollo del comercio exterior del país;

e) Renovación de maquinarias y talleres;

f) Asistencia médico-social.

7) Adquirir materiales y útiles o contratar obras:

a) Con licitación pública o privada;

b) Sin licitación hasta un importe de cien mil pesos moneda nacional ($ 100.000 m/n), cuando las necesidades así lo requieran;

8) Autorizar obras de carácter urgente y fuera de presupuesto, con cargo de dar cuenta inmediatamente al P.E.;

9) Tener a su cargo la compra de materiales y artículos de consumo para la explotación y renovación, dentro y fuera del país, de acuerdo con lo establecido en el presente decreto, pudiendo prescindir, para las compras en el extranjero, del requisito de licitación privada, si las circunstancias así lo exigieran;

10) Dictar los reglamentos de servicio interno;

11) Proponer al ministro de Marina la escala de sueldos y jornales del personal de empleados y obreros;

12) Proponer al P.E. la compra, venta o arriendo de buques con destino a la Flota Mercante del Estado;

13) Realizar convenios relativos a tarifas, fletes o itinerarios con entidades similares extranjeras, y compañías navieras argentinas o extranjeras, sujetos a la aprobación del P.E.;

14) Realizar todos los contratos necesarios para la explotación comercial de buques, como así también cualquier otro acto o gestión para el mejor desenvolvimiento de sus actividades, inclusive explotar o administrar buques de propiedad de terceros;

15) Presentar anualmente al Ministerio de Marina una memoria detallada del resultado de la explotación de la Flota Mercante del Estado, con inclusión del balance general y cuenta de ganancias y pérdidas, e informe relativo a todas las actividades desarrolladas en el año que aquélla comprende, al material, personal y obras realizadas, sin perjuicio de los informes especiales que en cualquier momento le fueran requeridos por el Ministerio de Marina;

16) Tener la representación del P.E. en todas las operaciones procedentes de la explotación de los buques de la Flota Mercante del Estado, en los contratos, en las reclamaciones y litigios a que dicha explotación dé lugar, en la compra y arriendo de los buques con destino a la misma flota, y también en las relaciones con el público y con las demás empresas de navegación.

Art. 4.– Para resolver los asuntos a que se refieren los incs. 5), 6), 7), 8), 9), 10), 11), 12), 13) y 14) del artículo anterior, el administrador general de la Flota Mercante del Estado, será asesorado por un consejo formado por los funcionarios mencionados en el art. 2 de este decreto, pero las decisiones las adoptará el administrador general, quien será el único responsable de las mismas ante el P.E.

Art. 5.– En el orden económico y financiero de la Flota Mercante del Estado, todas las cuestiones cuya resolución no hubiere sido incluida entre las atribuciones que el presente decreto confiere a la Administración General de la misma, serán sometidas por ella al Ministerio de Marina.

Art. 6.– Si se establecieran líneas de navegación servidas por buques de propiedad del Estado, tanto el establecimiento de esas líneas, como su habilitación, estará a cargo de la Administración de la Flota Mercante del Estado, la que tendrá a su cargo todo lo relativo a la adquisición de los materiales para los buques mercantes que se construyan por cuenta de la Nación, e intervendrá en los contratos que se refieran a dichas construcciones, compra de materiales, etc., firmando en representación del P.E., las escrituras respectivas, incluso la de los terrenos destinados a astilleros y talleres para las obras a que se refiere esta disposición.

Art. 7.– En los mismos casos regidos por el artículo anterior, estará a cargo de la Administración General de la Flota Mercante del Estado, el manejo de los fondos destinados a las construcciones que se ejecuten por la misma, ya provengan ellos de rentas generales o títulos de la Nación o de empréstitos contraídos con garantía de los bienes de la Flota o del producido de su explotación, debiendo reglarse sus relaciones con la Contaduría General de la Nación, en la forma establecida por la Ley de Contabilidad.

Art. 8.– Los fondos provenientes de empréstitos sobre los bienes que administre la Flota Mercante del Estado, se destinarán exclusivamente a la habilitación de nuevas líneas de navegación o ampliación de las existentes, a cuyo efecto la Administración General entenderá en todo lo relativo a las negociaciones que tengan por objeto su constitución, emisión de obligaciones, cobro y depósito de su producido, servicio de amortización, pago de intereses, etc., bajo las condiciones que establezcan las leyes y los reglamentos del P.E., y previa autorización de éste en todos los casos.

Art. 9.– El producido de la explotación de la Flota Mercante del Estado se destinará en primer término al pago de las obligaciones y al servicio de los empréstitos contraídos para la adquisición de sus buques, al pago de los gastos de administración, y a la constitución de las reservas previstas en este decreto, debiendo destinarse el remanente del producido, una vez satisfechos aquellos gastos, para la adquisición de nuevas embarcaciones de acuerdo con las prescripciones formuladas de conformidad con el inc. 6) del art. 3 . De las utilidades realizadas y líquidas, se destinará hasta un cinco por ciento (5%) para la institución de un fondo de estímulo destinado al personal de la Flota, el que se aplicará de acuerdo con el reglamento que al respecto dicte el P.E.

Art. 10.– La Administración General de la Flota Mercante del Estado presentará mensualmente a la Contaduría General de la Nación, a los efectos de la fiscalización que a ésta le confiere la Ley de Contabilidad, las rendiciones en cuentas documentadas, correspondientes a la inversión de fondos de explotación, así como también un estado clasificado de las entradas y gastos de la misma explotación.

Art. 11.– En aquellos casos en que el Congreso no hubiere sancionado el presupuesto para el año siguiente, con anterioridad al 1 de enero del año en que debía entrar en vigencia, el P.E. autorizará a la Administración de la Flota Mercante del Estado a poner en vigor el proyecto confeccionado de acuerdo con el inc. 6) del art. 3 del presente decreto.

Art. 12.– Los materiales, combustibles y lubricantes que sea necesario introducir del exterior, destinados a la explotación, renovación y reparación de la Flota Mercante del Estado, lo serán libres de todo derecho de importación.

Art. 13.– Los inmuebles y vehículos de propiedad de la Flota Mercante del Estado, tendrán el mismo tratamiento en materia fiscal nacional o local que los bienes de la Nación.

Art. 14.– El transporte de cargas por cuenta de la Nación, entre puertos servidos por buques de su propiedad, se hará por éstos, salvo que por razones de urgencia fuese necesario utilizar los particulares, en cuyo caso el funcionario que así lo disponga, deberá informar el motivo que tuvo para hacerlo. Si ese motivo no se justifica, el funcionario responderá personalmente por el valor del flete.

Art. 15.– Para la adquisición de los artículos de consumo de la Flota Mercante del Estado, deberán preferirse los de producción nacional. Los que sea necesario comprar en el extranjero, por razones de calidad, cantidad o precio, o por no producirlos la industria nacional, entrarán libres de derechos de aduana.

Art. 16.– Deróganse todas las disposiciones que se opongan a las del presente decreto.

Art. 17.– Comuníquese, etc.

Ramírez – Sueyro – Gilbert – Perlinger – Ameghino Martínez – Zuviría – Farrell – Mason – Vago

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